martes, 5 de mayo de 2015

Un tacón de aguja

El incómodo cadáver del mediador familiar, comenzaba a oler, Rebeca continuaba acurrucada en un rincón mesándose los cabellos, no podía sobreponerse al hecho.

Todo ocurrió tan rápido…


Peleábamos en el jardín, justo en el momento que entró el ahora finado, Rebeca me había lanzado su zapato de plataforma que fue a caer con el tacón hacia arriba.

El infeliz tras tropezar, en el pequeño escalón de la entrada, perdió el equilibrio cayendo sobre el tacón de quince centímetros. Allí estaba el hombre, con la cara cubierta por el zapato y el tacón de aguja clavado en la frente.     Copyright © 2015 AbuelaTeCuenta All raights reserved