"A veces, los temas que nos proponen nos llevan a lugares oscuros que no esperábamos visitar. Este poema nació de un reto sobre las mentiras, y terminó convirtiéndose en esta historia de traición que hoy os comparto. Porque no todas las cadenas son de hierro..."
MENTIRAS ENCADENADAS
Tus palabras de mentiras,
Son mentiras enlazadas.
Forman frases de cadenas.
Que estrangulando me matan.
Y pensar que en este tiempo,
Yo por ti mi alma daba,
Sin saber que esas cadenas,
En un mar, me ahogaban.
Derrumbaste los cimientos,
De mi alma ya entregada,
Ahora yo, me lamento,
De pensar en que te amaba.
Te amaba. Te amaba de tal modo,
Que tu desdén no notaba,
No notaba que al besarte,
Tú de mí te apartabas.
Y mira que me lo advertían,
Y yo a nadie escuchaba,
¡No te quiere, hermosa niña!
¿No ves que él no te ama?
Y yo nada advertía,
Porque yo sí que te amaba,
Y tal era mi locura,
Tan cieguecita estaba...
Que esa niña que hoy paseas,
Esa niña, es mi hermana,
Y enlazasteis cadenas,
de dolor que a mí me matan.
Copyrhig Mercedes del Pilar Gil Sánchez
Todos los derechos reservados #AbuelaTeCuenta #novela #poesía #poetas
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jueves, 26 de marzo de 2026
Mentiras encadenadas
El gran sueño de la capitana Lúa
"A veces, el silencio de la casa se rompe con los pequeños ruidos de un sueño profundo. Quienes hemos compartido la vida con un perro sabemos que esos gruñidos bajitos y esos movimientos de patas no son simples reflejos: son grandes aventuras que ocurren detrás de sus ojos cerrados.
Hoy quiero compartir con vosotros un poema muy especial que le escribí a mi querida Lúa. En sus sueños, ella no era solo una perrita valiente, sino una auténtica pirata surcando mares de avellana, armada con su espada de palillo y un corazón gigante.
Os dejo con sus versos y con esta preciosa ilustración que captura ese instante de magia donde el salón de casa se convierte en el escenario de un abordaje épico. Porque, al final del día, no hay puerto más seguro que el hogar y los brazos de quien nos quiere."
domingo, 22 de marzo de 2026
La Luna Sale a la calle...
La luna sale a la calle
Por Mercedes Del Pilar Gil Sánchez
La luna sale a la calle
vistiendo batita blanca
y... juega, juega la luna
a escondite, entre cañas;
Hoy tiene miedo la luna
de que la retenga el agua.
Quiere saltar entre estrellas
quiere retozar sin pausa
entre luceros y nubes
al sur de la vía láctea...
Hoy tiene miedo la luna
de no ser luna de plata...
Tiene miedo de ese espejo
que en las aguas naufragara...
No quiere mirarse la luna
en las más tranquilas aguas
prefiere contar estrellas
ponerles nombre y nombrarlas...
Copyright Mercedes del Pilar Gil
jueves, 12 de marzo de 2026
Un amor de guardería (y con alguna letra de menos)
¡Ya está aquí la portada de Adelina! Un secreto entre "Vitor" y "Ade l ina"
¡Hola a todos!
Hoy estoy muy emocionada porque por fin puedo enseñaros la portada de mi nuevo cuento: "El corazón colosal de San Valentín", editado con mucho cariño en Sol del Sur.
En esta aventura, la pequeña Adelina descubre que el amor no tiene que ser gigante ni dar miedo con rosas asfixiantes o corbatas que parecen serpientes. A veces, el amor es algo mucho más sencillo... ¡y con faltas de ortografía!
Si os fijáis bien en la portada y la contraportada, veréis un secreto:
Él, que es muy chiquitito y está en la guardería, le ha hecho un dibujo donde pone "Ade l ina", ¡porque aún se pelea con los espacios!
Y Adelina, que no se queda atrás, le escribe notas a su amigo "Vitor", porque para ella esa "c" de Víctor todavía no ha invitado a merendar.
Porque así es el cariño de verdad a esas edades: imperfecto, tierno y escrito con el corazón (aunque se nos olvide alguna letra por el camino).
¿Os animáis a descubrir qué pasa con el corazón gigante de San Valentín?
martes, 10 de marzo de 2026
La Caracola Charlatana y un Pez despistado.
Abuela: ¿Sabéis, mis amores, que en la playa los tesoros no siempre son de oro? A veces, los más valiosos están hechos de recuerdos, espuma de mar y una pizca de magia.
Un día soleado, una niña muy curiosa llamada Lucía estaba en la orilla del mar. Había pasado toda la mañana construyendo un castillo de arena enorme, con torres y hasta una fosa para el agua.
Después de terminar su obra de arte, Lucía, que llevaba un pañuelo de colores muy alegre en el pelo y un bañador de rayas, se puso a chapotear feliz. ¡El agua estaba fresquita y salpicaba con alegría! Cerca de ella, medio sumergida en el vaivén de las olas, había una caracola grande y moteada que brillaba al sol.
Lucía, que sabía que las caracolas guardan el sonido del mar, decidió agacharse y probar algo divertido. Se acercó a la caracola y, con una gran sonrisa, dijo:
— ¿Hola, me escuchas?
Pero, ¡cuál fue su sorpresa! No fue el sonido de las olas lo que salió de la caracola. ¡No, señor! Desde dentro, con una vocecita que sonaba como un borboteo de burbujas, alguien le contestó.
— ¡Glu, glu! ¡Hola, pequeña humana! —respondió un pececito muy pequeño y muy simpático, asomando su cabecita por la apertura de la caracola, que usaba como si fuera un búnker marino.
Lucía se quedó con la boca abierta, ¡pero no de miedo, sino de asombro!
— ¡Un pez! ¡Un pez que habla! —exclamó.
— ¡Claro! Aunque en realidad estoy un poco perdido —confesó el pececito, con sus ojitos muy abiertos—. Estaba siguiendo una corriente muy rápida y, ¡puf!, me encontré aquí dentro. Me llamo Chispas, ¿y tú?
— Yo soy Lucía. Y este es mi castillo —dijo ella, señalando con orgullo su construcción de arena.
Chispas, el pececito, miró el castillo con admiración.
— ¡Vaya! Es muy grande. ¿Crees que podrías ayudarme a salir de aquí y volver al mar profundo, Lucía? —preguntó Chispas, un poco preocupado.
Lucía no se lo pensó dos veces. Con mucho cuidado para no asustar a su nuevo amigo, tomó la caracola entre sus manos y caminó suavemente hacia donde el agua ya no rompía con tanta fuerza. Allí, suavemente, inclinó la caracola hasta que Chispas pudo salir nadando.
— ¡Gracias, Lucía! ¡Eres la mejor constructora de castillos y la mejor rescatadora de peces! —dijo Chispas con un último salto alegre en el agua.
Y así, Lucía aprendió que a veces, si prestas atención, la magia del mar te regala amigos en los lugares más inesperados.
Copyrght:Mercedes del Pilar Gil Sánchez.
#CuentoInfantil
jueves, 5 de marzo de 2026
Un regalo rescatado y un nuevo rincon en mi blog.
A veces, las historias más importantes no son las que otros deciden mostrar, sino las que nosotros nos negamos a dejar en el olvido.
Hoy quiero compartir con todos vosotros —que ya sois casi 400.000 almas pasando por esta casa— un pedacito muy especial de mi vida como escritora. Si miráis al lateral del blog, veréis una imagen de mi presentación de "El tigre alemán" en la Feria de San Fernando.
Ese vídeo que hay tras la imagen no existiría si no fuera por el empeño de Daniel. Él no se conformó con lo que otros grabaron; él decidió que mi voz, y la historia de ese niño de nueve años que tanto me duele y me enorgullece, merecían su propio espacio. Gracias a su generosidad y a su cámara, hoy puedo invitaros a subir conmigo a ese palco.
Daniel, gracias por ser mis ojos y por guardar este tesoro para mí.
A todos los que pasáis por aquí: haced clic en la imagen del lateral. Venid conmigo a aquel día en el que, por encima de títulos o ediciones, lo que importó fue la emoción de escribir y presentar a mi publico mi novela.
martes, 3 de marzo de 2026
El Intercambio de los Bastones
Había una vez dos caminantes que compartían un solo sendero. Durante años, él sostuvo el paso firme, siendo la madera fuerte donde ella apoyaba sus dudas. Pero un día, el camino se volvió empinado y él necesitó cerrar los ojos para descansar.
Ella, con el corazón latiendo a mil por hora, no dejó que el miedo la detuviera. Simplemente cambió de lado, le ofreció su hombro y descubrió que, aunque sus manos temblaran, su alma era de roble. Porque el amor no es solo caminar juntos, es saber cuándo te toca a ti ser el suelo que el otro pisa para no caer.

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