lunes, 1 de febrero de 2016

Perdone Usted, Gusanito!

Ayer mismo por la tarde,
Cuando mordí una castaña,
Se asomó un gusanito,
Que de este modo gritaba.

— ¿Se puede saber qué haces? –
— ¿Por qué destrozas mi casa? –
— ¿Te gustaría que yo ahora,
destrozase tu terraza? –

— ¡Perdona! –
Le contesté quedándome abochornada.
—Ha ocurrido sin querer. –
—No sabía que ahí estabas. –

Como pude disculpé
mi intromisión en su casa.
Una castaña busqué,
En la bolsa de castañas.
Hermosa, grande y lustrosa,
Digna de ser una casa.

—Quiero reparar mi error. –
—¿Te gustaría gusanito?… -
—¿Mudarte a esta casa? –
Con la cabeza negó
El gusano de castañas.

—En esta casa hay recuerdos. –
—Hay tesoros de mi infancia. –
—De cuando era un huevecillo. –
—Antes de ser una larva. –

Está bien, le respondí,
Y reparé la castaña.
Pegando a su piel un film,

Y la guardé en una caja.

© #AbuelaTeCuentA
Mercedes del Pilar Gil