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jueves, 21 de mayo de 2026

Que se hunda la noche...

El desgarro de las palabras

Bienvenidos una vez más a mi rincón. A veces, la pluma no solo busca la luz o las historias dulces; también necesita mirar de frente a las sombras, al desencanto y a esa frustración que a veces nos provoca el mundo. Hoy os comparto unos versos que nacen desde el desgarro y la desconsolación, un poema breve pero intenso donde el alma pide que todo se detenga. 

Espero que os llegue al corazón.


Que se hunda la luna
en un charco de cieno,
que los cielos se eleven
a lugares desiertos.
Que la luz no ilumine,
que las sombras corrompan
el rubor de dos cuerpos.
Que se hagan cenizas
en unión de secciones,
que los urdan de nuevo.

© Mercedes del Pilar Gil Sánchez #AbuelaTeCuenta
Ni aún así, se hará posible
que la bondad renazca
en mente o en cuerpo.

domingo, 17 de mayo de 2026

Rebasadas las 400.000 Lecturas

Con motivo de haber rebasado las 400.000 lecturas en mi blog, os invito a degustar tarta a discreción. Que os aproveche, amigos lectores. Me habéis hecho inmensamente feliz.

sábado, 16 de mayo de 2026

Ay, que se me muere el alma...

 

Hay versos que se quedan dormidos en el fondo de un cajón, esperando el momento exacto para volver a latir. Hoy rescato del baúl de los recuerdos este poema escrito en 2017; una ráfaga de nostalgia, ausencia y deseo.

Ay de mí, que se me muere el alma!

Se me muere la boca
Mi boca se muere
Se mueren mis labios
Mi lengua, mis dientes,
Mi boca se muere
Se muere de ansias
Se muere, se muere
Se muere mi boca
Por probar tus labios
y tu lengua ardiente
Mi boca se muere
por sentir  tu aliento
por libar tu néctar,
mi boca se muere
y se me muere el alma
de pena, y tristeza
de ver que mi boca
por tan poco, se muere.

© Copyright 2017 Mercedes del Pilar Gil Sánchez #AbuelaTeCuenta

martes, 21 de abril de 2026

El Reino de lo Desconocido

El Reino de lo Desconocido: Cuando los libros cobran vida

​"¿Recordáis esa sensación de cuando erais pequeños y un libro parecía tener el poder de cambiar la temperatura de la habitación? Leer no es solo pasar páginas; es abrir puertas a lugares donde el silencio se siente y la luna nos observa con recelo.

​Hoy, para celebrar el amor por las letras, quiero compartir con vosotros este pequeño relato. Es un homenaje a esos momentos de lectura compartida, donde la voz de quien lee es el único refugio frente a los misterios que habitan entre las líneas.

​Sentaos cerca, como Paqui y Pili, y entremos juntos en... 

​Los ojos de la nocturnidad

​—Sentaos aquí, Paqui y Pili; no, así no… Debéis pegaros a mí así, una a cada lado, para que podamos ver lo mismo los tres.

​—¡Vale! —contestaron ilusionadas y a dúo las dos niñas.

“Mientras que la noche se cerraba en la oscuridad, la inmensa luna se va escondiendo de prisa entre las nubes… ¿Es que acaso temía ser vista? Un escalofrío heló la espalda de los pequeños, a la vez que unos ojos, abiertos a la nueva penumbra, desprendían los escasos reflejos proporcionados por el blanco y oculto satélite”.

​—¡Tengo miedo, Sera! —susurró Paqui muy bajito.

—Yo también —dijo Pili con voz temblorosa.

​—Pssss —contestó su hermanito—. Tranquilas, que yo estoy aquí con vosotras; y, ya que mis manos están ocupadas, cogeos fuerte a cada lado de mi chaqueta…

“Los enormes ojos parecían no pertenecer a rostro alguno, vigilando en busca de algún despistado que, confiado en no ser visto, pasease la noche a deshora por el Reino de lo Desconocido”.

​—¿El Reino de lo Desconocido dónde está, Sera? —preguntó Paqui. A lo que Serafín, docto como el más sabio de los maestros, contestó:

​—Podría estar en cualquier lugar, Paqui. Cualquier lugar inexplorado podría ser parte de ese reino que, por fuerza, ha de ser infinito.

​—¡Ahhhh! —contestaron las niñas, no muy seguras de haber comprendido la explicación de Serafín.

“Se hizo un silencio… El silencio, aunque siempre está presente, no siempre es detectable; no siempre se nota la presencia de un buen silencio”.

​—¿Pero por qué, Sera?

—No lo sé, niñas…

“Como todo lo oculto, el silencio es un claro ejemplo de que siempre estará ahí, pero nadie que no hiciese caso de ese silencio podría detectar su presencia”.

​—Psss —Serafín, que intuyó las preguntas de Paqui y de Pili, acercó el dedo índice de su mano derecha a la boca y chistó. Casi en absoluto silencio.

​Paqui y Pili abrieron mucho los ojos y también la boca, pero enseguida la cerraron; no deseaban que sus palabras tuviesen la culpa de borrar aquella nada de silencio sepulcral que parecía inundar la noche en aquella supuesta… “NADA” nocturna.

“De pronto, los ojos se abrieron aún más enormes en el instante en que aquella nube apresurada olvidó, por un momento, la ocultación de la luna. Uno de sus fulgores, el más travieso de todos, aprovechó el nimio fragmento de tiempo, ya que se aburría soberanamente y estaba harto de no ser punto de atención entre las nubes; crecía dentro de sí aquella necesidad imperiosa de hacer brillar, como cada noche, su pizca de natural protagonismo…

¿Pero qué era aquel aire húmedo y caliente que asomaba a la cara de los niños? Bajo los ojos surgió, gracias al rayo travieso, el reflejo de una especie de sonrisa blanca y abierta que, a cada instante, se asemejaba más y más a un bostezo descoyuntador de mandíbulas; a la vez que un rugido mató en un instante al silencio”.

​—¡Socorro! —gritaron Paqui y Pili a la vez, mientras que Serafín cerró con fuerza extraordinaria las páginas de aquel pavoroso libro.

© Mercedes del Pilar Gil Sánchez

#DiaDelLibro #Relatos #LecturaEnFamilia


 


sábado, 28 de marzo de 2026

Poesía de primavera y libros.

Palabras que florecen

​¡Bienvenidos de nuevo a este rincón!

​A veces, los retos más sencillos son los que más nos hacen vibrar. Recientemente, me topé con un concurso que pedía entrelazar tres conceptos que, para mí, son la esencia misma de la existencia: leer, vivir y primavera.

​De esa mezcla de savia nueva y tinta fresca nació este pequeño poema que hoy quiero compartir con todos vosotros. Porque al final, cada libro es una semilla y cada lectura, una forma de florecer.


Renacer en Versos

​Bajo el sol que despierta la primavera,

se abren las hojas de un mundo por leer,

donde cada estrofa es la llama primera

que nos enseña el arte de vivir y de ser.

​No hay jardín más fértil que un libro abierto,

ni brote más tierno que el de una ilusión;

mientras el alma busca su puerto,

la lectura florece en el corazón.

#AbuelaTeCuenta.

"He decidido que este poema se quede solo aquí, con vosotros, lejos de concursos y publicidad, para que florezca libre en nuestro rincón de poesía, primavera y libros" 


jueves, 26 de marzo de 2026

Mentiras encadenadas

"A veces, los temas que nos proponen nos llevan a lugares oscuros que no esperábamos visitar. Este poema nació de un reto sobre las mentiras, y terminó convirtiéndose en esta historia de traición que hoy os comparto. Porque no todas las cadenas son de hierro..."

MENTIRAS ENCADENADAS

Tus palabras de mentiras,

Son mentiras enlazadas.

Forman frases de cadenas.

Que estrangulando me  matan.


Y pensar que en este tiempo,

Yo por ti mi alma daba,

Sin saber que esas cadenas,

En un mar, me ahogaban.


Derrumbaste los cimientos,

De mi alma ya entregada,

Ahora yo, me lamento,

De pensar en que te amaba.


Te amaba. Te amaba de tal modo,

Que tu desdén no notaba,

No notaba que al besarte,

Tú de mí te apartabas.


Y mira que me lo advertían,

Y yo a nadie escuchaba,

¡No te quiere, hermosa niña!

¿No ves que él no te ama?


Y yo nada advertía,

Porque yo sí que te amaba,

Y tal era mi locura,

Tan cieguecita estaba...


Que esa niña que hoy paseas,

Esa niña, es mi hermana,

Y enlazasteis cadenas,

de dolor que a mí me matan.


Copyrhig Mercedes del Pilar Gil Sánchez

Todos los derechos reservados  #AbuelaTeCuenta  #novela #poesía #poetas