jueves, 16 de junio de 2016

Diferente!

En un jardín del Oriente,
Nació una flor diferente.

Crecía la flor sin desmayo,
Libre de hojas y tallo.

Progresaba en raseo,
Maduraba a ras de suelo.

Lloraba con desconsuelo,
No podía ver el cielo.

Flores más altas, y bellas,
Tapaban luces de estrellas.

¡El cielo es para todos!
Protestaba sin decoro.

¿Puedes apartarte un poco?
¡Muévete hacia ese lado!

¡Retírate hacia este otro!
¿No puedes moverte un poco?

Las flores altas, talludas,
Se aferraban testarudas,

No moviendo sus gorduras,
De su lugar ventajoso.

Nada cubría sus ojos,
Flor rastrera se esforzaba.

Hacia arriba se empujaba,
Y del suelo se arrancaba.

Tapó su nariz y su boca,
Sopló, sopló y resopló,
Y sus estambres se hinchó.

Se infló la flor diferente,
Y se elevó de repente.

El cielo en cuanto la vio,
Con luces mil, le saludó.


Mil luces de mil estrellas
Esperaban a la bella.

Sorprendida de esplendor,
Nuestra bella dijo ¡Oh!

Y una boca grande abrió,
Que a la flor la desinfló.

Al escapar sin pudor,
El aire que la elevó.

Y al suelo la derribó.
Al caer se espachurró.

Contra el suelo se estrujó,
Y bien pronto se durmió.

Nada importaba a la flor.

El cielo que contempló,
Llenó su imaginación.

De belleza y gran candor,
Y a soñar se dedicó.

Espachurrada, torcida,
Sin tallo, sin pies, dormida.

Nuestra flor feliz crecía
Soñando que se inflaría,
Y un nuevo cielo vería.


#AbuelaTeCuenta
 Copyright © 2016 AbuelaTeCuenta All rights reserved