martes, 15 de marzo de 2016

Un Extraño Suceso

Nadie percibió nada el día de su nacimiento.

¡Nadie!

Nada hizo sospechar lo que le estaba sucediendo.

Al transcurrir de unos meses, sus papás la acompañaron a la visita del médico.

—¡Esto tendré que estudiarlo!…
¡Qué raro!…
No sé de dónde provengan estos incipientes velos…
No sé si habrá constancia de algún caso de esto…
Es un asunto extraño…
Regresen tras algún tiempo…

Pasaron varias semanas y el fenómeno fue en aumento.

—¿Qué le ocurre a nuestra Ana?
¿De qué serán esos velos?
¿Los has visto moverse?
¡Tienen colores celestes!
¿Son alitas lo que veo?

Pronto llegaron los hechos, por su rareza tremendos.

Volaba…

Volaba Anita con sus alitas de Cielo.

En su manita derecha creció varita de espejo,
y relucía una estrella, en uno de sus extremos.

Tratando de manejarla, sufrieron daños diversos.

Hizo enorme al gato, que traspasaba el techo. 

En la ventana asomaba su rabito, y la chimenea servía de collar para su cuello.

—Dhu… Dhu…

Decía  Anita, y se freían los huevos.

—Dhu… Dhu…

Volvía a decir, y se rompía el espejo.

Había nacido un hada en una casa de de un pueblo.


¡Qué extraño! Ver la pequeña, haciendo voltereta en vuelo.
                                                                                                              #AbuelaTeCuenta
Copyright © 2016 AbuelaTeCuenta All rights reserved