miércoles, 28 de enero de 2015

LA AMABA

La amaba.
Sí, la amaba. 

La amaba tanto 
que sus besos 
los hacía flotar en el aire, 
para no rozarla.

Para no manchar 
su tierna boca sonrosada.
Para no lastimar su dulce piel, 
delicada y blanca.

La amaba, sí, la amaba.

La amaba y su boca….
Siempre a solas lo gritaba, 
para no herir los oídos 
delicados de su amada.

Mientras… Siempre triste,
 ella…. Languidecía 
a la espera de ese amor 
que él callaba.

















Copyright © 2015 AbuelaTeCuenta All rights reserved.